viernes, 13 de agosto de 2010

Vida universitaria (I)

Luego de un descanso vuelvo para comentar esas cosas interesantes acerca de la universidad en Suecia de las que hablaba en mi anterior entrada.

Cuanto más antigua es una institución, mayor es el grado de apego a sus tradiciones. La universidad, por supuesto, es el claro ejemplo de esta afirmación. Son bien conocidas en este mundillo las competiciones de remo entre Oxford y Cambridge, "a queima das fitas" en Coimbra o los actos de becas de los colexios maiores en Santiago entre otros no menos peculiares rituales.

Como no podía ser menos, una universidad centenaria como es la de Uppsala no podía quedarse atrás en estos asuntos. Tras indagar algunos días por la red, se encontraron cosas realmente curiosas.

Una de las cosas que me llamaron la atención, de hecho fue lo primero con lo que me encontré al tener que realizar mi acuerdo de estudios y esto se aplica a toda Suecia en general, fue el sistema educativo. Aquí y en la mayoría de países, la educación superior sigue un patrón establecido. Uno coge una serie de asignaturas que se imparten durante medio o un año entero, compaginándose en el tiempo unas con otras. En Escandinavia no sucede lo mismo, allí es impensable estar cursando a la vez más de dos asignaturas, incluso eso no es muy común. Lo ideal para el estudiante universitario allí es estudiar durante un mes seguido tan sólo una de esas asignaturas que aquí equivaldrían por ejemplo a medio año. De modo que lo que haces es tener como una especie de cursos intensivos en esa materia durante ese mes. Sin duda es un sistema que quizás es más productivo de cara a aprender más y a centrarte realmente en una disciplina determinada pero es algo que todavía tendré que comprobar si funciona bien en la práctica así que ya publicaré las conclusiones más adelante. Por lo menos en principio no pinta del todo mal el asunto, sobre todo después de pasar este último año alternando durante todo el año apuntes de Termodinámica y Óptica, que no tienen demasiado que ver una con la otra.

Una vez que has leído todo lo anterior y llegas a este punto.. te preguntarás querido lector qué tiene que ver lo que acabo de contar con esas tradiciones centenarias de las que hablaba. Pues la verdad voy a ser honesto, eso no es una tradición, simplemente quería comentarlo como curiosidad y se me ocurrió meterlo en esta entrada. Ahora sí, iremos al grano!

Para mantener vuestra atención después de tanta parrafada utilizaré el método más empleado por los educadores cuando los niños no paran quietos, así que... dentro vídeo!



Ahora estaréis pensando "pero qué coñ...!" . Pues eso, amigos míos, es donde viviré el próximo año, chocante cuanto menos no? Pero todo tiene su explicación...

Se trata del famoso "Flogsta Scream", scream de grito en inglés como todos sabéis y Flogsta del nombre de la residencia de estudiantes donde tiene lugar este extraño fenómeno. Resulta que TODOS los días a las 22 horas, la gente no tiene otra cosa mejor que hacer que salir a la ventana o al balcón y ponerse a gritar como un descosido. ¿El motivo? pues nadie lo sabe, "eso estaba así cuando llegué" y como es una buena forma de liberar tensiones por qué no vamos a hacer lo mismo. Yo desde luego, conozco a bastantes que pegarían bastante bien en ese ambiente de gritar sin parar, el que se quiera dar por aludido que se dé... xD.

Llegados a este punto, creo que voy a dividir este artículo en dos para no hacerlo demasiado pesado, así que hasta la segunda parte!

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