miércoles, 2 de febrero de 2011

Februari (på Svenska)

Y ya entramos en febrero, aquel mes que quedaba a más de unos cuantos años luz allá por los tiempos de agosto, cuando todo esto no era más que parajes extraños e inquietantes al mismo tiempo. La inquietud se convirtió en maravilla y lo extraño en familiar, la angustia inicial ante el océano de tiempo que separaba la vuelta a casa, a lo conocido, tornó en un ritmo frenético actual en el que el horizonte acecha cada día desde su posición allá en Junio y lo mejor de todo esto es que uno puede empezar a recapitular las ventajas de esta experiencia, como una antesala de lo que hará con profundidad más adelante.

Esta reflexión sobre el cambio en la percepción de las cosas con el paso del tiempo es una de ellas pero aún es más lo que hay detrás. Todo lo bueno de la vida se consigue con esfuerzo. Quizás puede parecer una sentencia un tanto fuerte pero si nos paramos a pensar, prácticamente lo mejor siempre se consigue tras superar grandes pruebas. Puede que sea algo psicológico, inmanente a nuestra naturaleza humana, pero así es como somos, nos produce más satisfacción algo que nos ha costado esfuerzo conseguirlo.

Y a esta etapa en la experiencia en el extranjero uno puede darse cuenta de eso, que vale la pena seguir adelante y no capitular jamás, porque si crees en ti mismo, acabarás por conseguir lo que sea y eso será algo más que un premio.

Después de todo este pequeño ensayo, simplemente quería resumir que todo está yendo a mejor por aquí (a pesar de echar de menos, claro está, como siempre el hogar) y que creo que a día de hoy fue una buena decisión de la que se pueden extraer muchas facetas beneficiosas y que esperemos aún pueda aportar mucho más esta experiencia.

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